¡Bienvenido!

Gracias a Dios por considerar formalizar sus estudios de la Biblia. A nombre del Seminario Bíblico de la Laguna [SBL] podemos decir que El Señor ha respondido nuestras oraciones y queremos animarle a que esta decisión de amor por El Salvador abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos fruto de justicia que son por medio de Jesucristo, para Gloria y alabanza de Dios. Así que, de la manera que El Señor le ha traído hasta aquí, pedimos de sus oraciones por nosotros, pues nuestro ferviente anhelo es poder ser usados por El Señor como una herramienta que pueda ayudar a germinar este anhelo de su corazón.

Desde sus inicios, el SBL se ha preocupado porque el pueblo de Dios sea provisto de aquellas herramientas que le ayuden a profundizar y madurar en su relación con El Señor en una forma devocional a través del estudio profesional de la Palabra de Dios, y que a su vez le permita ser de bendición y edificación tanto en su iglesia local como en el cumplimiento de la Gran Comisión; claro, considerando siempre la sencillez y humildad que deben caracterizar al hijo de Dios al ser llenado por la verdadera Sabiduría que nos concede El Señor.[Stg.3. 17]

Es así que el SBL abre sus puertas para poder ayudar a cualquier llamado en su corazón a estudiar la Palabra de Dios de una manera seria y profesional sin descuidar su vida cotidiana. En nombre del SBL le damos la más cordial bienvenida esperando poder ser útiles a ese propósito que ya El Señor ha puesto en su corazón y que El mismo terminará, pues de la misma manera en que el apóstol Pablo oraba por los Efesios, la oración de este Seminario por cada uno de sus estudiantes es que:

El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos

[Efesios 1:17-18]

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